ITINERARIO DE CATEQUESIS PARA ADOLESCENTES

OBJETIVO:

Capacitar a los catequistas para transmitir el Evangelio a los que deseen seguir a Jesucristo. Que el catequista sea lo más apto posible para realizar un acto de comunicación: “La cima y el centro de formación de los catequistas es la aptitud y habilidad de comunicar el mensaje evangélico” (DGC 235).

Objetivo General de la Etapa

Este itinerario está dirigido a los catequistas en general y se desarrolla en tres etapas:

La formación de los catequistas comprende las siguientes dimensiones:

SER

La más profunda hace referencia al “ser” del catequista, a su dimensión humana y cristiana. La formación, en efecto, le ha de ayudar a madurar, ante todo, como persona, como creyente y como apóstol.

Es importante que el catequista adquiera los elementos necesarios para que sea capaz de acompañar los procesos de maduración en la fe de sus interlocutores.

La dimensión del “ser” en la formación del catequista promueve el crecimiento integral de los diversos aspectos de su persona:

 Persona que ama, vive y se siente realizada.

 Persona de maduración humana y de equilibrio psicológico.

 Persona de espiritualidad, que quiere crecer en santidad.

 Persona que sabe leer la presencia de Dios en lo ordinario de la vida.

 Persona integrada en la realidad y con su gente.

 Persona que busca, constantemente, cultivar su formación.

 Persona de comunicación, capaz de construir comunidad.

SABER

Comprende lo que el catequista debe saber para desempeñar bien su tarea.Después está lo que el catequista debe “saber” para desempeñar bien su tarea. Esta dimensión, penetrada de la doble fidelidad, al mensaje y a la persona humana, requiere que el catequista conozca bien el mensaje que transmite y, al mismo tiempo, al destinatario que lo recibe y el contexto social en que vive.

Por eso es necesario que tenga:

 Un conocimiento del catequizando y de la realidad social en que vive.

 Una visión general del proceso evangelizador y del concepto de catequesis de hoy.

 Un conocimiento suficiente de la Palabra de Dios y del mensaje cristiano.

 Una visión integral de los valores evangélicos que ha de vivir y transmitir.

 Y una vivencia fuerte en la vida de oración.

 

SABER HACER

La formación en esta dimensión se refiere al cómo catequizar, capacitando en el uso de instrumentos, lenguajes y técnicas de comunicación; orientando para organizar didácticamente, programar y proyectar itinerarios de educación en la fe, sabiendo dar razón del por qué y hacia dónde se dirige. Tiene como fin propiciar la asimilación de los principios fundamentales de la pedagogía divina, pedagogía de la Iglesia y catequística, así como de la metodología y didáctica de la catequesis, discerniendo y aplicando los principios orientadores de las ciencias de la educación y de la comunicación.

El catequista es un educador del hombre y de su vida, por eso debe conocer los procesos de aprendizaje de sus catequizandos y los diferentes lenguajes de la comunicación, para hacer más creativa y dinámica su catequesis, facilitando así la comprensión del mensaje. De manera particular, necesita una sólida formación teórico y práctica, en la pedagogía y en la didáctica catequística.

ITINERARIO DE CATEQUESIS PARA ADOLESCENTES